En las verdes dehesas de España, donde el sol acaricia las encinas centenarias, nace el jamón ibérico de bellota más excepcional. Cada pieza representa años de tradición, criada en libertad y curada con el conocimiento transmitido de generación en generación.
El cuidadoso proceso artesanal de curación, supervisado por el maestro cortador Héctor Ibáñez, crea un equilibrio perfecto entre intensidad y suavidad, revelando notas únicas que solo la bellota puede aportar.